Corriente secreta
La gestión invisible de Consuelo Sáizar
Resulta tranquilizante saber que el Conaculta trabaja mucho en cosas invisibles.
Fuente: suplemento Laberinto (periódico Milenio)
2010-03-13•Antesala
Consuelo Sáizar cumple un año en la presidencia del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, y ante una prensa en su mayor parte dócil o celebratoria, se encarga ella misma de darnos las buenas noticias: “En el CNCA siempre tenemos presente algo que nunca se pone en duda: un espíritu de servicio al pueblo mexicano”. “Estoy muy ocupada trabajando, con profunda emoción… estamos muy ocupados con muchos proyectos y muy entusiasmados con ellos”.
La funcionaria señala el que considera el máximo logro de su gestión: “haber armado un equipo de gente profesional, responsable, honesta y austera”. En una entrevista con La Jornada, ensalza “el espíritu ferviente que nos anima”, la “gestión responsable” que encabeza, las “decisiones responsables” que toma, “la enorme responsabilidad” que significa la participación del CNCA en los festejos del Bicentenario y la manera “responsable, pulcra y honesta” con que maneja el presupuesto a su disposición. En una entrevista con Notimex apunta que se siente “razonablemente satisfecha por lo realizado este año”, y en otra señala que el Conaculta “hace mucho trabajo que no ve la gente”.
A fin de sacarnos de esa ceguera, Sáizar enumera algunos de sus logros. Uno: “empezar a revisar el andamiaje jurídico y el andamiaje administrativo para evitar las duplicidades que históricamente ha venido presentando el Conaculta”. Otro: “las buenas relaciones que el CNCA ha establecido con el Congreso”. Otro más: que “tuvimos exposiciones y presencia en el mundo, gracias a un presupuesto sin precedentes para el ámbito cultural en México”. Otro: haber nombrado a Stasia de la Garza en la dirección de Literatura del INBA, pues se trata de una mujer que “por formación propia y por linaje pertenece al ámbito cultural más destacado de este país”. Uno más: hacer que los muchachos de las colonias Morelos, Guerrero y Santa María, aprovechen la Biblioteca Vasconcelos “de una manera conmovedora”. Finalmente, mientras diseña “la política cultural del siglo XXI”, la funcionaria anuncia que para el primer trimestre de 2011 abrirá las puertas de un nuevo centro cultural, dedicado a las temáticas de género, que contará con 900 metros cuadrados, una librería, una sala de usos múltiples, salas de capacitación y una cafetería con terraza.
A poco más de dos años de que finalice el sexenio, resulta tranquilizante saber que el logro más importante de la gestión de Sáizar radique en haber conseguido funcionarios que lleguen a trabajar temprano. No es poca cosa en estos tiempos. Resulta tranquilizante, también, saber que el Conaculta trabaja mucho en cosas invisibles: cosas que los ciudadanos no ven, aunque resultan fundamentales en el diseño de la política cultural del siglo XXI. Más tranquilizador resulta que Sáizar declare lo mismo que Sari Bermúdez hace casi una década, al cierre de su primer año al frente del CNCA: que ha comenzado a revisar el andamiaje jurídico del organismo. Todo ello con espíritu de servicio, emoción profunda, profesionalismo, responsabilidad, honestidad y austeridad. ¿Qué más se puede pedir? Lo confieso: yo también me siento razonablemente satisfecho. ¡Felicidades!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Comments
0 Response to 'La gestión invisible de Consuelo Sáizar'
Publicar un comentario en la entrada